Nuestra Provincia

Provincia Mercedaria Mexicana

Notas Cronológicas

Los primeros pasos de la Merced en México se remontan a 1519, año en el que Fr. Bartolomé de Olmedo llega a tierras aztecas en la expedición de Hernán Cortés, quedándose en estos territorios  e iniciando, aunque no de manera formal, la Evangelización en México, hasta su muerte en 1524. Fr. Bartolomé de Olmedo recibió a los doce franciscanos enviados con el mandato expreso de evangelizar y les compartió todos los conocimientos que durante su estancia en estas tierras había adquirido, inclusive las lenguas, hecho que facilitó el trabajo de los religiosos de san Francisco. La Merced es la primera Orden religiosa en pisar México y Fr. Bartolomé el primer sacerdote que celebró la eucaristía en estas latitudes.

Para 1533, es enviado un grupo de doce religiosos mercedarios de la provincia de Castilla, con el fin de establecer convento en la ciudad de México. Debido a la intervención del cabildo de la ciudad y de las demás órdenes ya establecidas en Nueva España, los frailes mercedarios se ven impedidos de lograr su objetivo y pasan a Guatemala en donde si fueron aceptados, dando así origen a la Provincia de la Presentación de Guatemala, que se extendió por toda Centroamérica.

En 1574, la provincia de Guatemala decide establecer su casa de estudios en la Ciudad de México, para que sus religiosos pudieran formarse académicamente en la Pontificia y Real Universidad de esa ciudad. Las autoridades concedieron el permiso pero con la restricción de abrir noviciado y levantar iglesia pública.

En 1593 se concede el permiso para establecer un convento con todas las formalidades. Se funda así el Convento Grande de la Ciudad de México, en el barrio de San Lázaro, hecho que inaugura la expansión de la Orden en nuestro país. El conjunto conventual de la Merced de México, con su iglesia,  fue ricamente decorado, convirtiéndose en el mejor de toda la Nueva España. Hoy, lamentablemente sobrevive sólo el claustro principal, labrado en estilo mudéjar, y que sobrevive en manos del gobierno de la ciudad,  a pesar de los descuidos y penurias que ha sufrido.

A partir de esta fecha se suceden las fundaciones de los conventos mercedarios en toda la geografía de Nueva España: en 1598 se funda el convento de Puebla, en 1601 el de Oaxaca, en 1604 el de Valladolid, hoy Morelia, en 1607 el de la Inmaculada Concepción de Tacuba y el de Colima, en 1613 los de Veracruz y Atlixco.

Con un considerable número de conventos en Nueva España y teniendo en cuenta la lejanía de la sede provincial en Guatemala, se considera la fundación de una nueva provincia. El 7 de diciembre  de 1615, el papa Paulo V emite el breve para la erección de esta provincia. El 3 de junio de 1616 hace lo mismo el nuncio apostólico Don Antonio Caetano y el 15 de junio del mismo año, el rey Felipe III expide la cédula real. El 30 de septiembre de 1616, el Padre Maestro General Fr. Francisco de Rivera da su patente. En este mismo año se celebra el último Capítulo Provincial de Guatemala en el que participan las casas de Nueva España.

El 11 de julio de 1617 es erigida  la Provincia de la Visitación de la Nueva España.  El 29 de mayo de 1618 se nombra Vicario Provincial al P.  Fr. Benito Martínez y el 16 de mayo de 1620 se celebra el Primer Capítulo Provincial, siendo electo primer superior provincial el padre maestro Fr. Antonio Gutiérrez.

En 1626 se funda el Convento de Belén y de su Colegio de San Pedro Pascual, extra muros de la ciudad de México, en 1628 el convento de San Luis Potosí, en 1629 el de Guadalajara. En 1654  se funda el colegio de juristas de San Ramón Nonato, en las cercanías del convento grande de México. En 1665 se funda el convento de Aguascalientes, en 1685 el de Lagos de Moreno, en 1692 el de Teocaltiche, en 1702 el de Zacatecas, en 1731 el de Toluca, en 1736 el de Querétaro, en 1742 el de Celaya, en 1752 el de Guanajuato y en 1752 el de Valle de Santiago. En 1858 el convento de San Cristóbal de las Casas, que pertenecía a la Provincia de Guatemala, es incorporado a nuestra Provincia. 

El 1º de mayo de 1858 inicia el último Capítulo Provincial (celebrado antes de la desolación de la provincia, fue el no.79 y salió electo Provincial el P. Fr. Severo Cruz Manjarrez.

Como consecuencia de las “Leyes de Reforma” (1857), la provincia queda reducida a un escaso número de frailes. El Padre General Fr. Pedro Armengol Valenzuela envía religiosos de otras provincias para reforzar la presencia mercedaria en México, entre ellos los padres Alfredo Scotti (1908), Miguel Hortas (1920), Nicolás Paracuellos (1925) y Adolfo Rodríguez. En este periodo se realizan dos intentos de restauración; se abre noviciado y se logra la perseverancia de varios religiosos mexicanos quienes, junto a los religiosos venidos de otras provincias,  dieron esperanzas de vida a la provincia desolada. Del primer intento restaurador, resaltan el P. Fr. Antonio Ochoa y Fr. Ruperto Luna; del segundo, los padres Fr. Pedro Armengol Aburto, Fr. Pedro Nolasco Zamora, Fr. Fernando L. Díaz y Fr. Pedro Pascual Hidman. En este periodo de restauración, la provincia de México lleva el título de “Los desposorios de la Santísima Virgen”.

Para 1937, el padre Adolfo Rodríguez es nombrado provincial. En 1942 se funda el Colegio Apostólico Mercedario, en el convento de Toluca, suscitándose un renacer vocacional en la Provincia. En 1949 es designado provincial el padre Fernando L. Díaz. 

Durante años los años que  van de 1950 hasta 1976, aprovechando la bonanza vocacional, la Provincia asume, gracias al empeño del padre José Hidman, la atención pastoral de una vasta zona al noreste de la Ciudad de México, derivándose la fundación de nuevas casas religiosas. Además se logra recuperar algunos conventos perdidos en la época de las leyes de Reforma, se fundan nuevas comunidades en el norte de México y se alcanzan otras latitudes, llegando a Honduras, República Dominicana y Estados Unidos. 

Contando la provincia con un número considerable de religiosos y casas, la Orden considera que puede reiniciar su autonomía canónica y en mayo de 1965 se celebra el Primer Capítulo Provincial electivo después de la restauración, siendo elegido como provincial el  P. Fr. Felipe de Jesús Nava Pichardo. 

De 1976 a 2006, bajo el nuevo título de la “La Natividad de la Santísima Virgen”, la Provincia consolida su  expansión y desarrollo en la gestión de los provinciales en turno: P. Fr. Sergio Melesio, P. Fr. Carlos Pérez, P. Fr. José Zavaleta, P. Fr. Osvaldo Vivar Martínez y P. Fr. Alfredo Quintero Campoy.

En la actualidad:

  • La provincia cuenta con una centena de religiosos;  treinta y tres comunidades locales distribuidas en cuatro países (México, Honduras, E.U.A. y Cuba), agrupadas en seis zonas (Centro, Norte, Bajío, Oriente, Sureste y Honduras); cuatro etapas de formación inicial: Aspirantado, Postulantado, Noviciado y Estudiantado, con un aproximado de 45 jóvenes en formación.
  • En fidelidad creativa al  espíritu redentor de la Orden, nuestra provincia asume como prioridades de Pastoral Liberadora las siguientes obras carismáticas:
    1. Pastoral de acogida a niños desamparados en atención en Casas Hogar.
    2. Pastoral Penitenciaria en atención a internos en centros de rehabilitación, de cárceles o reclusorios.
    3. Atención a Ex-internos en Albergues
    4. Pastoral Educativa: ante los riesgos existentes hoy en la sociedad nuestros Colegios buscan ser ese espacio formativo que prevenga a los jóvenes de futuras cautividades como la drogadicción, el materialismo, el hedonismo, el secularismo y otras que los pueden conducir a la pérdida de su dignidad humana, a alejarse de Dios y romper sus sanas relaciones con el prójimo.
  • Se tiene cubierta una gran parte del proceso para que las comunidades de Honduras (Zona Ntra. Madre de la Merced) y el Norte de México (Zona Cristo Redentor) sean constituidas vicarías. Cada una de estas zonas cuenta ya con casa de formación y un loable desempeño en el ejercicio de la labor carismática.
  • La provincia asume, en abril de 2013, con un singular entusiasmo, la misión mercedaria en Cuba. El trabajo de los mercedarios mexicanos en la Isla Caribeña ha sido reconocido por el episcopado cubano; el surgimiento de vocaciones nativas es signo de la gran labor que ahí se viene desempeñando.
  • La Provincia Mercedaria de México camina con ánimo alegre y audaz, preparándose a celebrar el cuarto centenario de su erección (17 de julio de 2017) y el octavo centenario de la fundación de la Orden Mercedaria (10 de agosto de 2018).

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