Saludo del Padre Provincial en la fiesta de san Pedro Nolasco

Prot. 28/2016

 Asunto: Saludo en la festividad de nuestro Santo Fundador

Estimados Hermanos:

Que el Espíritu de Cristo Redentor que permanentemente nos visita y nos libera les asista y bendiga en cada momento.

Con motivo de la festividad de nuestro Padre Fundador, San Pedro Nolasco, y en el marco de la celebración de nuestro XVI Capítulo General, desarrollándose en la ciudad de Roma, saludo a todos ustedes en actitud de gozo y agradecimiento, porque el Dios de la misericordia ama a nuestra Orden Mercedaria y nos sigue invitando a vivir generosamente en su Iglesia y en el mundo, el carisma que nos ha legado a través de San Pedro Nolasco.

El Capítulo General que estamos celebrando lleva como lema: “Memoria y Profecía en las periferias de la libertad”. La memoria nos remonta a los orígenes de nuestra Orden de la Merced, a tener una actitud agradecida con Dios por el regalo de Merced ofrecido mediante nuestra Orden a la humanidad, invita a recorrer sus casi ocho siglos de historia tejida entre luces y sombras, con santos y pecadores, a focalizar en la historia su génesis humana en el fundador, San Pedro Nolasco, cuya solemnidad celebramos con júbilo y gratitud.

Al interiorizar la persona de Pedro Nolasco, descubrimos entre otros aspectos al hombre de los sentidos abiertos para la escucha de la voluntad de Dios, al hombre de buena relación y comunicación con Dios, que sabe ver a Dios no sólo en la oración, sino en los rostros sufrientes de seres humanos que no se les reconoce su dignidad de personas y de hijos de Dios. El hombre capaz de ver el rostro de Dios en la humanidad esclavizada y cautiva clamando ser liberada y reconocida. El hombre de acción decidido a entregar generosamente su vida, a imitación de Cristo, por los cristianos cautivos. El hombre que a través de sus gestos de misericordia trasforma rostros e historias de dolor y sufrimiento en experiencias de liberación y gratitud a Dios.

Nolasco fue un gran Profeta en la vida de la iglesia del siglo XIII, y el Papa Francisco nos dijo en audiencia que “es bueno recordar, que nos hace bien recordar” esos ocho siglos de historia de la Merced, pero ahora el gran reto es adecuarnos con fuerza profética a los nuevos tiempos y nuevas cautividades, ser audaces como San Pedro Nolasco para desafiar obstáculos y dificultades para seguir anunciado el evangelio de libertad en las periferias existenciales y periferias de pensamiento.

Celebremos pues con mucha alegría la fiesta de nuestro Santo Fundador, imitando cada vez mejor su vida y sus gestos de misericordia en nuestras acciones pastorales cotidianas. Muchas felicidades y que nuestra Madre Santísima de la Merced les proteja siempre.

Roma, 06 de mayo de 2016

Fraternalmente

 Fr. Jesús Luja Pérez, O. de M.

Superior Provincial

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